Pues sí, como resulta que me he centrado un poco más en avanzar la distribución Linux resulta que de vez en cuando me toca quemar algún CD. Hago todas las pruebas que puedo con máquinas virtuales pero, cuando la cosa llega a un punto que me gusta, resulta que lo quemo para pasarlo a un viejo PC que uso como servidor de pruebas de Acid Rain Server.
Y eso me lleva a la razón de cagarme en la SGAE porque, aunque no estoy pirateando música ni nada por el estilo, resulta que en el ámbito legal de los derechos de autor (léase autor musical) todos somos culpables aunque demostremos lo contrario. No importa que grabe una distribución Linux, tengo que pagar el canon en cada prueba que hago. Para mitigar esto un poco compré CDs regrabables, con el triste resultado de que, a partir de la segunda utilización, el lector de mi servidor no los reconoce. No me ha quedado más remedio que volver a los tradicionales CDs por más que se me revuelvan las tripas.